Rescate danza Diablicos de Túcume

Por Manuel Llancari Cuba:

No es fácil iniciar un trabajo de rescate de una danza que se ha venido diversificando en su forma y contenido a través del tiempo, sin contraponer al proceso de su evolución desde la época de la Colonia hasta nuestros días.

El presente artículo no es un análisis socio cultural, religioso o político de los Diablicos, es más bien un relato de nuestra experiencia en el rescate de la danza y la obra de teatro de autor anónimo de los “Los 7 vicios”.

Nuestra inquietud de volver la mirada hacia las danzas de nuestro Lambayeque, muy rico en tradiciones, nos llevó a realizar una tarea de campo con filmaciones, grabacions, fotografías, entrevistas y luego trabajarlos en taller, no sin antes haber leido a Luis Rocca Torres en la obra “El demonio en las tradiciones del norte del Perú”, de Augusto Barandiarán y Rómulo Paredes en “A golpe de Arpa” de Raúl Porras Barrenechea respecto a la obra de Martínez de Compagnon, fotos de Enrique Brunning y otros relacionados con la danza de los diablicos.

Ya en el mes de diciembre de 2001 al elaborar el Plan de Trabajo para el Concierto del XVII Aniversario de nuestra Asociación Cultural Taller de Arte Popular LLAMPALLEC celebrado el 30 de abril de 2002, se vió la necesidad de priorizar nuestro trabajo hacia la difusión de las danzas Lambayecanas que seguían y siguen siendo desconocidas a nivel nacional e internacional, como el caso que nos ocupa La Danza de los Diablicos de Túcume.

No nos imaginábamos que nuestra inquietud iría a parar ante la posibilidad que se abre hoy –para nosotros- contribuir al rescate más original de la Danza de los Diablicos de Túcume que solo podrá realizarse en los próximos años si se cuenta con el concurso de sus artistas, protagonistas, autoridades, personalidades tales como la arqueóloga Bernarda Delgado Directora del Museo de Túcume, del arqueólogo y antropólogo Alfredo Narváez Ex Director del INC-DL, del sociólogo Luis Rocca Torres y Julio César Sevilla, del Club de Turismo de Túcume.

DANZA DE LOS DIABLICOS: ¿ QUE VERSIÓN ?

En una reunión sostenida con Luis Rocca Torres en su domicilio situado en el distrito de Zaña, nos preguntó “ ¿Qué versión de Diablicos van a realizar? ¿La del siglo XVII o la actual?.

No teníamos en ese momento una respuesta definida inmediata, la conversación debía llevarnos a aclarar cosas importantes y que más adelante se fue abriendo paso, pero junto a ello también la necesidad de contribuir al rescate más original de la Danza de los Diablicos del pueblo de Túcume.

Para ello existieron los siguientes hechos gráficos:

1. La acuarela Lámina LVII T II 145, 147 Danza de los Diablicos y del Chimo de la obra del Obispo Martínez de Compagnon. En esta lámina, se encuentran dibujados tres diablos músicos, uno toca la guitarra, el otro la quijada de burro y un tercero la cajita. En el centro de encuentra el Arcángel San Miguel con una espada levantada en la mano derecha y un escudo sostenido por la mano izquierda, los tres diablos restantes también usan látigo. Todos los diablos visten pantalón hecho de pedazos de tela en tiras, unas sobre otras, chaquetas de manga larga, todos tienen cuernos y están descalzos con espuelas en los tobillos y máscaras horripilantes.

 

2 En la obra “A GOLPE DE ARPA” escriben sobre los diablicos, Augusto León Barandiarán y Rómulo Paredes año 1935, lo más importante para nosotros es la minuciosa descripción que se hace sobre las características y colores de la indumentaria de los diablicos y el ángel que textualmente y en forma resumida son:

La máscara hecha de hojalata, imita a la cabeza de un perro, de un chancho o de un toro y también simboliza al diablo con cabellera larga.

Describen la vestimenta de los 12 diablicos galanes de Túcume que son:

Pantalón corto hasta la rodilla: de color verde, amarillo o rojo, cascabeles en las rodillas sostenidos por cintas de diversos colores, en el pecho un corazón de cartón deslumbrante de lentejuelas. Medias largas, azules, verdes o rojas, cascabeles en los tobillos sostenidos por cintas de diversos colores . Zapatos blancos de lona o amarillos de cuero con espuelas.

Para el diablico mayor (figura central de la danza) viste lo mismo que los diablicos galanes con la diferencia de que sus ropas son más elegantes, pantalón de seda negra a la rodilla, zapatos negros, bastón adornado con muchas cintas y lo mismo que los otros, corazón de cartón en el pecho de lentejuelas, cascabeles, cabellera larga, espuelas y la máscara más fea. De cuando en cuando, hace sonar una campana que lleva colgada a la faja para avisar a sus compañeros de las asechanzas del ángel. En una de las manos lleva un enorme látigo con el cual correteaba a los muchachos.

El ángel viste de blanco, rosa o celeste, traje a la rodilla con un enorme vuelo, zapatos blancos, medias de color del traje, turbante con muchas plumas, brillos, alas plateadas, cabellera de crespos, espada en la mano derecha, se colocaba constantemente al lado de la almita que era una criatura vestida de blanco y a la cual cuidaba de que los diablicos no se le fueran a llevar.

3. La existencia de una foto de la Danza de los Diablicos en la proseción de la Asunción de la virgen en Jayanca de 1904, tomada y registrada por el arqueólogo Enrique Brunning publicada en su libro “LAMBAYEQUE, ESTUDIOS MONOGRÁFICOS” foto N° 36 edición 1989 . Esta foto permite ver el diseño completo del vestuario de los diablicos en donde se aprecia también quien es el Diablo Mayor.

 

4. La Danza de los Diablicos de Túcume –Febrero de 2002.

Nos permite apreciar que con el transcurrir del tiempo, existen considerables cambios como son, el uso de las espadas por todos los diablos en vez de látigo, el uso de la capa que es nueva indumentaria, ya no usan las plumas de pavo real, las máscaras no tiene la calidad de antes, según comentarios de los jóvenes y adultos, es que debido al desastre ocurrido por las lluvias del fenómeno del niño del año 1983 en donde se produjeron muchos derrumbes de las casas de adobe, en ellas fueron aplastadas muchas máscaras de hojalata, irrecuperables así como diversas indumentarias.

La misma situación de la población con pocos recursos económicos nos hace ver que los Diablicos de Túcume actualmente ya no usan los zapatos con espuelas, estas han sido reemplazadas por la zapatilla.

La chaqueta ha sido reemplazada por una pechera corta abierta con amarras para el cuello y la cintura.

El concurso de danzas de los Diablicos realizado los primeros días de febrero-2002 por el Club de Turismo de Túcume, fue un éxito de los organizadores, al llenarse el coliseo con un público entusiasta y lo más importante, la participación en el concurso de niños y jóvenes de todas las edades que ejecutaron la danza con bastante destreza, creatividad, ritmo, compás y picardía en cada movimiento del cuerpo y de la cabeza–máscara del diablico. Esta manifestación, aún vigente en el pueblo de Túcume, nos llevó a pensar que existen las condiciones básicas esenciales para fortalecerla, enriquecerla, con las tradiciones escritas y gráficas del pasado, mencionadas en los puntos anteriores.

La existencia de jóvenes que practican la enseñanza de esta danza, que lo sienten suyo son los recursos humanos artísticos importantes para desarrollar talleres de formación artística, dentro de la niñéz y la juventud.

CONCLUSIÓN:

Con todo este material existente, decidimos realizar la Obra de autor colonial anónimo “Los siete vicios” que ejecutan los Diablicos de Túcume recogiendo lo siguiente:

•  Para la indumentaria las descripciones que hacen Augusto León Barandiarán y Rómulo Paredes en la obra “A Golpe de Arpa” publicada en 1935 en homenaje a Chiclayo en su Centenario.

•  Para el diseño de la indumentaria: la foto del arqueólogo alemán Enrique Bruning Nº 483 publicada en el libro “Monografía de Lambayeque” en donde se aprecian diversos diseños de vestuarios.

•  Para el diseño de las máscaras: Unas réplicas casi similar a la máscara existente en el Museo de la Nación de Lima inventariada con el código MN/AP-775, donada al Museo de la Nación por el Sr.Raúl Apesteguía. Otras réplicas de las máscaras de Diablico que posee el sociólogo y estudioso del folklore Luis Rocca Torres en su domicilio en Zaña. Otras réplicas de las máscaras de Diablico recogida de la foto del arqueólogo Enrique Bruning descrita en el punto b.

•  Los parlamentos de los Siete Vicios recogidos textualmente de la ponencia “El Demonio en las tradiciones del Norte del Perú” de Luis Rocca Torres profesor de la Facultad de Ciencias Histórico Siciales y Educación de la Universidad Nacional “Pedro Ruiz Gallo” Lambayeque Perú, que expone el texto recopilado y que ha sido transmitido de generación en generación por la familia Carrillo de Túcume.

•  La capa y la espada que usan actualmente Los Diablicos de Túcume y que es necesario mantenerlos para no decapitar a los Diablicos de una tradición que ha través del tiempo ha venido evolucionando.

Creemos que existen las condiciones elementales para enriquecer la actual danza de Los Diablicos de Túcume, recogiendo todo lo registrado en el siglo pasado y que esta posibilidad depende de un trabajo futuro ha desarrollar con la comunidad y sus respectivas autoridades artísticas-culturales.

LA MÚSICA DE LA DANZA DE LOS DIABLICOS

En el mes de febrero del año en el concurso de la Danza del Diablico de Túcume organizado por el Club de Turismo de dicha ciudad, el marco musical estuvo a cargo de Georgin Carrillo Vera quien tocó el tambor, instrumento de percusión y el instrumento cantante La Chirimilla tocada por Jaime Chozo Cornejo.

Tocar el tambor es accsecible y no sería problema que nuestra niñez también lo haga, pero tocar la Chirimilla es actualmente bastante difícil por las siguientes razones:

•  No existen actualmente en producción réplicas de este instrumento, que está confeccionado de madera de la forma de una pequeña corneta en la parte inferior y el cuerpo consta de seis agujeros parecidos a una quena para digitar las melodías y una boquila de donde sale el sonido.

•  Las únicas chirimillas públicas que conocemos son la de Túcume y Mochumí. La de Túcume al parecer por el diseño debe tener una antigüedad de 200 años.

•  No hay posibilidades de la enseñanza de éste instrumento para otros que quisieran aprender por la falta de recursos humanos que enseñan a tocar la chirimilla, convirtiéndose en el privilegio de un ente muy reducido.

La chirimilla tocada por Jaime Chozo Cornejo en la Danza de Los Diablicos de Febrero- 2002, es remojada constantemente en aguardiente (yonke)para lograr una buena melodía, de lo contrario observamos que es imposible tocarla y/o desafina.

La boquilla consta de dos láminas de una corteza de una planta al parecer de la selva y que confeccionada en paralelo y humedecida con el aguardiente debe vibrar al soplarse con mucho esfuerzo para lograr el sonido medio ronco y característico de esta melodía.

ALTERNATIVA MUSICAL

Nuestro taller musical se vio involucrado en el quehacer para lograr confeccionar una réplica de la chirimilla que al mismo tiempo sea un instrumento mucho más fácil de tocar que pueda tener acceso a nuestra niñez y juventud del pueblo de Túcume, tarea dirigida por el suscrito contando con la participación del artesano Luis Chuquino Alejos y el elenco musical de LLAMPALLEC.

Así la chirimilla de Túcume que está confeccionada en la nota de Fa-mayor y que después de siete intentos netamente exparimentales, se ha podido confeccionar un instrumento experimental parecido en el sonido, de material de tubo de plástico, boquilla parecida a la quena con resonador a media altura entre la boquilla y la primera nota, con una corneta instalada en la parte inferior.

Experimentalmente toca ahora el elenco musical del taller de arte popular LLAMPALLEC de Chiclayo para la ejecución de la danza de Los Diablicos por su elenco juvenil.

El objetivo de este trabajo experimental es continuar hasta lograr una réplica casi exacta de la calidad del sonido de la típica chirimilla de Túcume para luego ser fabricado por los artesanos como “Chuquino” a un costo que sea accesible al bolsillo del pueblo para convertirlo en un instrumento popular de la niñez, juventud y pueblo en general de Túcume.

Personajes que han sido requeridos por el TAP LLAMPALLEC para poner en escena la obra artístico-religiosa de teatro “Los Siete Vicios” Danza de los Diablicos de Túcume:

1.- Confección de la indumentaria:

– Vestuario: Felícita Ortiz Monteza.

– Máscaras: Dimas Gil Cabrera.

– Zapatos: Isabel Rodríguez de Zelada.

2.- Demostración y enseñanza de la danza:

– Profesor: Marlon Chozo Cornejo.

– Asistente: Martín Meoño Reyes.

– Alumnos: Elenco Juvenil de Danzas LLAMPALLEC.

3.- Confección experimental de la chirimilla:

– Artesano: Luis Chuquino Alejos.

– Miembros del Elenco Musical de LLAMPALLEC (Gerson Seclén Ocampo, Hílder de la Cruz Gutiérrez , José Imán Uceda) Actualmente los toca Starsky Montenegro y José Manuel Llancari Olivera.

4.- Toque del Tambor:

-Miembro del Elenco Musical del TAP LLAMPALLEC, Segundo Soto Lara. Actualmente lo toca Jhonny Cruzado Rojas y Gerci Rimarachin.

5.- Recursos Humanos del TAP LLAMPALLEC que participaron:

•  – Director del Proyecto: Manuel LLancari Cuba.

•  – Coordinación: Rosario Olivera Jara.

• – Ejecución: Elenco Juvenil de Danzas.

– Director de Danzas: Segundo Carrasco Morales.

Actualmente el elenco de Danzas de la ACTAP LLAMPALLEC lo baila con esta versión.