Coreografía y Danza

II CURSO DE CAPACITACION DOCENTE EN EL AREA DE DANZAS FOLKLORICAS

DEL 30 ENERO AL 05 FEBRERO DE 2005

( 60 HRS. PEDAGOGICAS ) 

ORGANIZADO POR LA ASOCIACION CULTURAL TALLER DE ARTE POPULAR LLAMPALLEC-CHICLAYO

AUSPICIADA POR EL INSTITUTO NACIONAL DE CULTURA- DPTAL LAMBAYEQUE

CON EL AUSPICIO ACADEMICO DE LA UNIVERSIDAD “SEÑOR DE SIPAN” DE CHICLAYO.

DICTADAS POR EL PROFESOR EDUARDO FIESTAS PEREDO

( Profesor de la Escuela Nacional de Folklore “José María Arguedas” de Lima)

LOCAL GARZA HOTEL DE CHICLAYO

COREOGRAFIA, DANZA TRADICIONAL,

MÚSICA Y MOVIMIENTO.

Prof. Eduardo FIESTAS PEREDO

  1. INTRODUCCIÓN.

Las danzas tradicionales tienen su origen en los ritos religiosos prehispanicos. Las etnias precolombinas realizaban ceremonias religiosas en honor a sus dioses y disfrutaban de cantos y danzas durante las ceremonias. La danza tradicional peruana no es más que una evolución natural de este tipo de diversiones, que se desarrollaron a través de los tiempos.

La quietud más absoluta, igual que el silencio absoluto, no existen. Digamos que es una ilusión y que sólo conceptualmente la podríamos imaginar por negación del contrario. El grado de inmovilidad, como el de silencio, sólo puede ser medido a través de la percepción que nos otorgan nuestros sentidos. Todo aquello que existe se mueve y todo aquello que se mueve produce una vibración capaz de generar sonido. Hace falta encontrar el ojo, el oído o una capacidad sensitiva sutil como para poder percibirlo. Así llegaríamos a afirmar que la no existencia en sí sería la quietud única o el silencio más absoluto. Tampoco existirían ojos para verlo ni oídos para sentirlo. Pero ese no es nuestro caso, pues las percepciones a las cuales podemos acceder por medio de nuestros sentidos nos brindan una capacidad de gozo y satisfacciones impredecibles.

En el proceso de desarrollo de la persona hay una permanente y estrecha relación entre ella y el mundo percibido por sus sentidos. Sólo a través de sí mismo llega a conocer la interrelación con su medio.

A través del sistema nervioso el hombre ordena todos los estímulos que llegan a él por sus sentidos. El organismo viviente se mueve sin cesar y el sistema nervioso debe acomodarse a ese mundo móvil y cambiante y a su propia movilidad para sacar algo en limpio de ese gran torbellino. El medio para lograr esta hazaña es el movimiento. El movimiento del organismo es esencial para configurar los acontecimientos fijos y repetitivos en el medio cambiante y móvil.

El movimiento corporal se configura como un lenguaje propio sujeto a las condiciones físicas y fisiológicas que determinan el conjunto de su expresión. Este lenguaje parte desde las funciones más básicas para la supervivencia hasta aquellas que, por su significado o por su carga intencional, elevan o desarrollan a la persona logrando una transformación. Este lenguaje es intencionalmente infinito pero necesita un largo periodo para conformarse.

A pesar de que en el momento de nacer todo lo necesario para mantener la vida y el crecimiento está conectado, hay funciones que se entienden como “específicamente humanas”, que tardarán mucho tiempo en estar configuradas. Ningún niño nace sabiendo hablar, cantar, caminar erguido, silbar, crear música, etc., aunque sí con la capacidad ánimo-espiritual de reconocer la música, el movimiento y la danza, el poder de la palabra hablada, etc. Sin un periodo prolongado de aprendizaje, de muchos años de duración, no sería posible conocer y utilizar o reconocer la llamada interior que hará despertar nuestras inclinaciones. A través de las técnicas específicas configuramos después nuestra expresión personal.

El movimiento corporal es una conducta necesaria e imprescindible de todo ser humano. En él encontramos un lenguaje por medio del cual el hombre se expresa a través de sí mismo en un brote único reuniendo a la vez el mensaje y el canal, el contenido y la forma. Lo que nos llevará posteriormente a la danza en su desarrollo coreográfico que observamos cotidianamente.

2. EXPOSICIÓN.

Tanto la música en el movimiento como el movimiento corporal en la música responden simultáneamente a principios que nos hacen reflexionar sobre sus bases y consecuencias, en aspectos tan significantes como su forma y construcción, el estímulo y la reacción, el simbolismo y la comunicación o el ánimo y la expresión corporal, todo ello la encontramos en el escenario al momento de ejecutar una coreografía.

Los elementos fundamentales constitutivos de la música “ritmo-melodía-armonía” sin la capacidad de movimiento, de la imaginación motora y del dominio espacial carecerían de sentido como medio expresivo para el ser vivo consciente. Es más, sin el movimiento el ser humano no podrá percibir ni crear la música, donde se configuran las vibraciones que serán transportadas por el medio.

Si buscamos, en la música y el movimiento, el medio por el cual se expresan, encontramos que en el caso de la música es el sonido y en el del movimiento es , para el hombre, el cuerpo. Los restantes campos los podemos resumir en tres grandes grupos y responderán a las preguntas siguientes:

¿en dónde?: en el espacio propio y en el espacio general;

¿cómo?: con la intención y el esfuerzo expresado en un determinado mensaje;

¿a través de qué?: del tiempo o tema musical.

Haciendo un resumen de los contenidos más significativos del lenguaje musical y del movimiento (sobre todo desde la perspectiva educativa) comprenderemos el paralelismo que existe entre los dos ámbitos.

EN EL LENGUAJE

DEL MOVIMIENTO.

EN EL LENGUAJE MUSICAL.

El Cuerpo.

Sensibilización y conciencia del cuerpo.

Actividades básicas del cuerpo.

Control y orden del movimiento: técnicas.

El sonido (vibración a través del espacio).

Altura.

Timbre

El tiempo. Pulso. Medida y métrica. Ritmo. Duración. El ritmo y la métrica. Pulso. Métrica y acento. Duración.
Dinámica. Cantidad y cualidad del movimiento. Dinámica. Intensidad. Fluidez y aire musical.
Espacio. Dimensiones. Direcciones. Planos espaciales. Niveles. Área instrumental. Materiales e instrumentos. Orden y control de la vibración: habilidad y técnicas. Conjunto instrumental (orden tímbrico).
Grafía. Representación gráfica y lecto-escritura. Grafía. Representación gráfica: lecto-escritura.
Comunicación y formas sociales. Gesto. Relación. Lenguaje expresivo (carga intencional concreta). Comunicación. Interpretación (lenguaje expresivo).
Coreografía. Forma de movimiento o estilo de danza. Forma musical y Composición (concepto estético). Melodía-armonía (simultaneidad sonora). Creación expresivo-estética.
Esfuerzo. Fuerza. Flujo.  

En el sentido más profundo, el origen de la música es el movimiento. La música es movimiento retenido y nace de esa “retención” como su más vital y directa expresión. Podemos decir también que el sonido es proyectado direccionalmente en el espacio en forma de movimiento retenido. Se expande a través del espacio y así reconocemos su naturaleza.

Cuanto más desarrolla el niño su capacidad de movimiento, potencialmente mayor mundo musical podrá poseer. Existe un proceso de madurez en el cual las capacidades adquiridas van cediendo sus fuerzas y aptitudes potenciales unas a otras. Por ejemplo, cuando un niño no pasó el proceso de andar en gateo o tuvo una enfermedad que le postró en un lecho, sabemos (y muchas investigaciones médicas así lo corroboran) que quedarán mermadas sus capacidades hasta el punto que podrá tener problemas de lenguaje o de concepción matemática y sobretodo de coordinación motora. Las niñas que saltan a la saltaliga (y en ello no tenemos más que observar la gracia y belleza especial de algunas niñas entre el primer y segundo grado) vivenciarán mejor los compases binarios y ternarios posteriormente.

Cuanto más nos introducimos en el lenguaje del movimiento, mucha más capacidad musical tendremos en cuanto a reconocimiento y vivencia interna. Esto no es gratuito, y se efectúa con un largo proceso evolutivo que después se manifestará en cada actividad artística del ser humano.

3. REFLEXIONES SOBRE TRES CONTENIDOS.

Si a la educación le damos el significado de “ayudar a descubrir”, observaremos que esta afirmación encierra una predisposición que marca el fundamento y la línea de la actividad docente, y que dejará abierta la posibilidad de ser superados los objetivos que previamente determinemos.

La ayuda al descubrimiento crea una tendencia despierta y viva de la intuición -fin que podría perseguir la filosofía del arte en la perspectiva de nuestra cultura-. La conciencia necesaria la podremos desarrollar en una forma de trabajo que contemple esa dirección, esto es, el proceso por el cual desarrollaremos la percepción a través de los sentidos. Este proceso se llama sensibilización.

3.1. El cuerpo: Sensibilización y vivencia consciente.

La sensibilización se refiere a la autoexploración por la vía sensorial, cinestética (el conjunto de sentidos cinestéticos comprende: la orientación en el espacio, el paso del tiempo, el ritmo, etc.) y emocional que, a través de la recepción de estímulos internos y externos, afina la capacidad perceptiva. Desarrollar la receptividad sensorial y la sensibilidad interna restablece el equilibrio con el desarrollo de las facultades intelectuales.

El medio por el cual se realiza la sensibilización es a través de los sentidos. Los sentidos son la frontera entre nosotros y el mundo exterior, entre el “yo” y la naturaleza externa. El hombre se halla supeditado a las leyes del mundo por el maravilloso instrumento a través del cual se manifiesta, esto es, su organismo físico y con él posee la capacidad de creación.

Cada percepción promueve alguna sensación. Podemos decir que las impresiones sensoriales influyen en nuestro organismo directamente por la vía de la sensación.

Podemos afirmar que las impresiones sensoriales representan un alimento delicado y sutilísimo. Difíciles de medir, son fuerzas formativas imponderables capaces de vitalizar nuestro organismo; y por vía de estas impresiones, y las funciones que provocan, pueden alcanzar un gran significado tanto para la salud o el mantenimiento corporal como para el desarrollo del gusto creativo y estético de la persona.

Debemos pensar, nosotros como educadores, sobre la implicación en el desarrollo de las capacidades anímicas, psíquicas, intelectuales, emocionales, creativas y espirituales, y del equilibrio imponderable que supone el mero acercamiento a nosotros y a los demás por medio de la introspección, reconocimiento y aceptación de nosotros por sí mismos.

Algunos conceptos para la práctica pedagógica:

– El propio cuerpo como objeto de conocimiento y vivencia.

– Percepción auditiva;

– La respiración y la voz; relación con otros sentidos.

– Percepción visual y espacial.

– Imagen interna corporal.

3.2. Espacio y tiempo; interrelación cuerpo-espacio-tiempo.

El espacio es el medio de relación, es el lugar donde el yo se expresa (espacio propio) y donde se comunica con los otros (espacio general). El espacio es un medio físico vivenciado por el propio cuerpo cuyos límites son los límites físicos reales. No existe concepción del espacio sin la vivencia previa, sin la visión experimentada del contenido y del continente en movimiento realizada por uno mismo. La relación estática o móvil con los demás permite una visión compositiva descentrada de sí mismo para abarcar la totalidad. Esta visión es a la vez interna y externa, donde todos los sentidos están activos y comunicados entre sí. Al tratar de comprender el funcionamiento de los órganos corporales internos, cuando realizan sus actividades y funciones, percibimos a través de sus movimientos su rítmica peculiar. Esto nos demuestra su ánimo y viveza. Estos movimientos son: rítmicos, arrítmicos y polirrítmicos. Juntos determinan la dinámica temporal que conforma la existencia de un individuo.

Las interacciones espaciales están íntimamente ligadas a las interacciones temporales en un entramado donde espacio y tiempo se definen claramente su inseparabilidad. Sólo se pueden separar a efectos de análisis y estudio. El espacio no es sólo un elemento físico, es también un elemento afectivo o simbólico y un medio de relación. Cobra valor según su uso y vivencia.

Así resulta que es a la vez, en la vivencia consciente del espacio y del tiempo, donde se desarrolla la concepción personal sonora y tímbrica del mundo musical. Dependiendo de esa búsqueda conformamos técnicamente la intensidad o intención del ataque o la continuidad de la línea musical, la dinámica, el aire de una pieza o pasaje musical. En la búsqueda-acción en ese medio es donde se halla la configuración expresiva y donde se base la interpretación y la creación en ambos lenguajes.

Algunos conceptos para la práctica pedagógica:

– Espacio propio o personal; espacio interno; volumen corporal; kinesfera-proyección del movimiento corporal y del movimiento de la música en el espacio.

– Espacio de relación; espacio total o general.

– Tiempo, pulso, ritmo, compás, frase, tema.

– Búsqueda-encuentro del equilibrio con la acción corporal o sonora en el espacio-tiempo.

3.3. Bases físicas y expresivas.

Las acciones, factores, cualidades y modos de movimiento o, resumiendo, el descubrimiento de las leyes básicas del movimiento orgánico es lento y progresivo. Los sutiles mecanismos de las respuestas corporales fisiológicas al paso de la energía del movimiento son producto de una asimilación gradual en las que intervienen sensaciones tónicas, articulares, espaciales y temporales. Dichas adquisiciones son posibles gracias a la apropiación del esquema corporal que involucra una buena representación mental del propio cuerpo y una buena estructuración espacio-temporal.

La aplicación en el campo de la música, la danza, el teatro o la educación física parte de la función muscular: contracción-distensión controlada-relación.

Rudolf von Laban, conocido coreógrafo e investigador de todas las formas de movimiento, se basó en el análisis de los factores que actúan sobre el movimiento y la forma de canalizar los impulsos espontáneos de los niños y adultos, como vía educativa para lograr una integración consigo mismo y con los demás. Su concepto sobre los modos de movimiento los reunió en cinco puntos que contemplan los fundamentos expresivos del cuerpo:

•  Con relación al tiempo puede ser súbito o sostenido.

•  Con relación al espacio puede ser estrecho o amplio.

•  Con relación a la gravedad: pesado o liviano.

•  Con relación a la gradación del tono muscular: suave o fuerte.